sábado, julio 29, 2006

IMAGINA LA ESCENA

Toc toc...
-¿Quién es?
-Policía, abra la puerta con las manos en alto.
(abro la puerta asustada, con cara de sorpresa y con las manos en alto)
-Contra la pared, rápido!
-Pero ¿qué pasa? yo no he hecho nada...
-Tiene derecho a permanecer en silencio, cualquier gemido podrá ser utilizado en su contra, hable solo en presencia de su abogado...
(si, delante de mi abogado te voy a decir a ti nada...)

Madre mía cómo esta el policía señores, ahí donde lo ven, con su cara de faba, si, el que el día de la cena se sentó a mi lado de incógnito y como era invierno no se dio cuenta de que yo no tenía pelos en los brazos, ni pudo imaginar lo que imaginaría meses después...

El agente me cachea.
Me intimida metiendo sus grandes manos por debajo de mi camisón.

-Oiga, ¿qué busca usted exactamente?
(le ahorraría el trabajo diciendole que no llevo ninguna pistola oculta en el el tanga, pero esas manos son...)
-Le he dicho que permanezca en silencio o no tendré más remedio que detenerla por obstrucción a la justicia.

¡Oh, he sido detenida!
¡Esposada!
¡Y embestida contra la pared!

Señor agente, ¿cada vez que desobedezca va a venir usted a detenerme?
Porque si es así me parece que voy a empezar a portarme muuy maaal...