POCA VERGÜENZA... ¿O NINGUNA?
Sí hay derecho a que me agobies, a que me tengas que llamar a casa un domingo a las tantas de la noche y no te atrevas a preguntar por mi...
Pero también hay derecho a responder tal y como te responden.
¿Tan mal vas de pasta que te empiezas a poner nervioso?
Seguro que no es por eso, pero me alegro y me río a escondidas de ver cómo llamas y llamas y yo paso olímpicamente de ti.
Juré que lo haría y ¿ves que fácil?
No me cuesta nada pasar de todo como hiciste tu conmigo.
Espero que así aprendas a comportarte como es debido, no como a ti te de la gana.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home