¿ES UNA BROMA?
Vuelve mi pasado.
El primero aparece y desaparece de escena a mi antojo, pero siempre está ahí, cual pescadilla que muerde mi cola...
El segundo ha sido toda una sorpresa verlo en la puerta de mi casa hablando por teléfono tras largos meses de ausencia, como no, después de todas mis desfachateces hacia él ni siquiera me ha saludado, pero me ha visto y eso me sobra.
Al tercero lo estoy evitando porque intenta reaparecer, y lo voy a evitar a toda costa.
Han aparecido cronológicamente en menos de una semana, me voy a volver loca.
Obviamente no se va a volver a repetir la película de Pajares y Esteso donde yo soy la protagonista, enfundada en un picardías negro, haciendo manitas con el fontanero en mi lecho marital y de repente suena el timbre y es el cristalero, con lo cual el fontanero se va con mis zapatos: directo al armario... Tras un breve revolcón vuelve a sonar el timbre,y efectivamente, es el carpintero, y ¿donde se va el cristalero? Pues debajo de la cama, como no.
Con lo cual, os aviso: cristalero y carpintero me quedo con el fontanero que es quien mejores herramientas tiene...